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Viva la vida Los secretos de la secretaria Un mundo sin fronteras Viajes

09/11/2009

Publicado en Viajes

Grecia: la cuna de nuestra civilización

El día 26 de setiembre los entusiastas y aguerridos viajeros de El Ateneo Jovellanos estábamos puntuales -a las siete de la mañana delante de la Iglesia de los Carmelitas- aunque algunos que venían de Oviedo, habían madrugado más. José Figaredo y su hija Mónica, Delia Sánchez y Luis y María Pilar Álvarez. En el aeropuerto se nos unió Marian Casado. Ya en Madrid encontramos al resto, las tres amigas Pilar, Itziar y Jovita, Teresa Fernández Olano y su hija Elena y Herminia Martínez
Viaje a Grecia, 2009Todo transcurrió sin incidentes hasta nuestra llegada a Atenas, salvo que Antonia Alonso se dejó el chal en el avión de Asturias, pero lo recuperamos en objetos perdidos en el aeropuerto de Madrid.
En el aeropuerto de Atenas nos esperaba el autobús con Isabel, la magnifica guía de la agencia, una sonriente y cálida colombiana. El hotel Acropol, donde nos alojamos, bastante malo, de esos hoteles que dicen antiguo pero “totalmente” renovado y que le sobra el totalmente. Después de acomodarnos con bastante sentido del humor, pues como siempre unas habitaciones eran mejores que otras, nos fuimos a dar un pequeño paseo para situarnos.
El día 27 conocimos a la que iba a ser nuestra guía, Zoe, una señora griega de amplísimos conocimientos, que hablaba un castellano correctísimo con un pequeño acento gallego debido a su estancia en Vigo, y especialista en arte y mitología griega. Dedicamos varias horas a visitar la Acrópolis y su museo.
Para mí fue una desilusión, es imposible apreciar una obra de arte de ese calibre, rodeado por multitudes vociferantes que te empujan y algunos te roban, desgraciadamente aprendimos a decir ladrón en griego, cleftis, pues lo sufrimos en carne propia, le robaron a Teresa la cartera mientras estaba admirando el Partenón y a mí al día siguiente en el metro en Monastirakis.
No soy una admiradora de  la Atenas moderna, reconozco las maravillas de su esplendoroso pasado, pero ahora es una ciudad sucia, caótica y llena de edificios feísimos. Hago míos  los versos del poeta griego Yanis Ritsos que en los años treinta del siglo XX escribió “Poco después de nuestra total derrota en Egospótamos se acabaron ya nuestras conversaciones libres, el águila de Pericles y el florecimiento de las artes, los Gimnasios, los Simposios de nuestros sabios. Ahora silencio profundo, tristeza en el Ágora. Nuestros papeles y nuestros libros han sido arrojados a las llamas. La honra de la patria en la basura.”
Teniendo en cuenta que la batalla de Egospótamos se perdió contra los espartanos en el año 405 a.C., hace ya muchos años que Atenas cayó en el olvido.
Viaje a grecia, 2009El día 28, libre en Atenas nos dedicamos en grupos a visitar lo que nos pareció mejor: el Museo Arqueológico, el Museo Benakis, el cambio de guardia ante el Parlamento, el Foro romano, paseos, compras y comida en Plaka, un barrio antiguo y delicioso, lleno de restaurantes con buena comida griega, la mousaka, el cordero, las patatas al horno con limón, cafés en las numerosas y cómodas terrazas, alguna compra que otra, sin pararse en las estupendas joyerías, por eso de la crisis. Cena al lado del mar en el puerto de Microlimanos.

El día 29 nos embarcamos para un crucero de un día por las islas de Poros, Hidra y Egina. Por la mañana algunos aprendimos a bailar el sirtaki, Gerardo Pérez Besteiro y yo lo bordamos, no nos dieron ningún premio pero lo merecimos. El paisaje que vimos durante todo el día era tan hermoso que te quitaba el aliento. Las islas preciosas, te apetecía perder el barco y quedarte allí. Aprovechamos para conocernos mejor unos a otros, Nuestros cuatro hombres felices: Luis, Tino, Víctor y Manolo Ruísánchez a su aire; Rogelio, nuestro caballero andante siempre acompañando a las señoras. Mary Cruz e Isabel con María del Carmen López y Antonia. Marta Sela descubrió que era pariente de José Figaredo Sela, así que se incorporó al grupo de familia y amigos que componían, un grupo feliz pero que también estaban pendientes de los demás.
Viaje a grecia, 2009El día 30 comenzamos nuestro periplo por el Peloponeso. Siempre acompañados por la magistral Zoe. Pasamos por el canal de Corinto  y visitamos el teatro de Epidauro, conocido por su acústica, para comprobarlo unos cuantos cantamos el “Asturias, Patria Querida”, hasta que nos dijeron que estaba prohibido cantar, aunque creo que, efectivamente, sonaba muy bien. Luego llegamos a Mecenas. Yo quería extasiarme con la famosa Puerta de los Leones, pero después de la subida y con aquel calor, Lolita Fernández-Nespral  y yo soñábamos con una sombrilla y una hamaca. Después visitamos la impresionante tumba de Agamenón ¿o de quién? No se sabe con certeza.
Nos alojamos en Olimpia en el Hotel Amalia –estupendo- no creo que fuera mejor el hotel destinado a los personajes importantes que iban a Olimpia en la Antigüedad a presenciar las Olimpiadas.

El día 1 de octubre visitamos las instalaciones del antiguo estadio olímpico. Fuimos muy temprano, por lo que al no haber mucha gente pudimos disfrutarlo e imaginarnos lo que allí sucedía. Podías imaginar a los atletas entrenándose, la llegada de invitados  al hotel, los rezos y ofrendas en los templos, las carreras en el estadio y los vítores de los espectadores, un gran dolor ni una mujer por ningún sitio, el gran fallo de la democracia ateniense. Visitamos el interesante museo de Olimpia y por la tarde, después de pasar por el inmenso puente colgante, llegamos a Delfos, al Hotel Olimpia, también, muy confortable.
En el autobús en la parte de atrás, estábamos un grupito, Luis, Tino, Marián (siempre optimista a pesar del catarro que tenía), Alicia, Charo Labrador, Luisa Peláez y yo, que lo pasamos muy bien. Sobre todo gracias al buen humor de Luisa, que tiene una risa tan contagiosa que nos hacía reír a todos.
Desgraciadamente, en los viajes siempre hay una cara y una cruz. Y la cruz le tocó a Charo Gómez Martín. Comenzó con lo que creímos era una conjuntivitis, pero cada día se encontraba peor, en Delfos vino un médico a visitarla que diagnosticó la conjuntivitis, Así que Alicia fue a la farmacia, mientras los demás visitamos el santuario, a por las medicinas.
El Santuario de Delfos situado en una ladera del Monte Parnaso es una de las maravillas de la antigüedad. Allí acudieron las personalidades más importantes de la época a consultar al Oráculo. Ningún rey o jefe militar comenzaba una batalla sin consultar y como las respuestas del Oráculo eran tan ambiguas, las retorcían hasta que creían oír lo que les interesaba. El museo es también interesantísimo, lo mejor las estatuas de Antinoo, el querido compañero del emperador Adriano y del Auriga de bronce. 
Dormimos en Kalambaka en el extraordinario Hotel Olimpia. Allí Charo seguía encontrándose mal, siempre acompañada por su amiga Pepita y por el cariño de todos los viajeros. Carmen Fernández Pestaña, la mujer de Juan Menéndez siempre al quite para ayudarla a subir las escaleras, con la ayuda también de Miguel Ángel  y María Ángeles.
Viaje a grecia, 2009El día 3 visitamos Meteora. Allí nos quedamos alucinados por la belleza del paisaje y por aquellos monasterios colgados sobre las rocas, visitamos dos, uno de ellos después de pasar 155 escalones. A mí me hizo pensar en lo que para mí es la chifladura de la humanidad: ir a construir esos monasterios en esos nidos de águilas, dejémoslos para las águilas pero -¡en fin!-hay que ser tolerante y respetar aunque no se comprenda- Yo creo que se puede rezar en todas partes y no hace falta colgarse del monte.
Camino de Atenas visitamos Las Termópilas y nos hicimos fotos delante de la estatua de Leónidas- Aprovechamos para repasar la historia de Esparta. A mí los espartanos nunca me gustaron nada. Aquel pueblo tan austero, sólo preocupados por educar a los mejores guerreros, que dejaba morir a los recién nacidos débiles, que separaba a los niños a los siete años de sus madres y les hacía pasar veintitrés años en una especie de servicio militar, en donde todo lo hacían juntos: comer frugalmente, vestir austeramente, hablar poco. De ahí viene la palabra castellana lacónico y las mujeres en casa, haciendo gimnasia y entrenando para estar fuertes y dar hijos sanos a Esparta. Vamos un horror. Zoe no estaba de acuerdo conmigo, pero su abuelo era espartano.
Durante todo el viaje de regreso, Charo se iba encontrando cada vez peor, así que -después de dejar a todos los pasajeros en el hotel- Alicia, Pepita y yo  la acompañamos al hospital a Urgencias. Allí le diagnosticaron una infección de córnea. Fuimos a una farmacia de guardia a comprar las medicinas y comenzó inmediatamente el tratamiento.  

Ya en el hotel, Gerardo, Puri,  Álvaro y Tere nos invitaron a tomar una copita de despedida. Son los perfectos viajeros, nunca se quejan de nada y todo los gusta.
El día 4 pedí en el hotel que dejaran a Charo quedarse en la habitación hasta la hora de marchar para que descansara. Los demás fuimos a darnos un último garbeo por Atenas. Mari Paz, Rogelio, Delia y yo nos fuimos en búsqueda del Café de Melina que nos lo habían recomendado como un café delicioso, lleno de recuerdos de Melina Mercuri, de la que soy una fan. Nos costó Dios y ayuda encontrarlo, pero lo logramos y mereció la pena.
Todos los vuelos llegaron a la hora y nos encontramos en el Aeropuerto de Asturias a la hora prevista, sanos y salvos.

Si tuviera que destacar a algún viajero no podría, pues todos y cada uno fueron estupendos. Quisiera resaltar a Zoe por su sabiduría; a Isabel, por su simpatía y calidez; y a Alicia, que estuvo desde principio al fin al servicio de todos y fue nuestra mano derecha en todas las ocasiones, por su profesionalidad...

Vicky Álvarez-Buylla
                                                                                                                                                                                                                 Octubre 2009

Comentarios (2)

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  • Atenea y una amiga dijo el 21/11/2009:

    MI amiga y yo nos dimos de alta en el Ateneo para realizar este viaje que tantas ganas teniamos de realizar. No nos defraudó en absoluto, quizás un poco Atenas pues creiamos que era más interesante, pero el resto del viaje merecio la pena, las comidas nos sorprendieron por lo rico que era todo ya que nos habían dicho que en Grecia no se comía nada bien. Quisiera agradecer a Virginia del Ateneo y Alicia de la agencia su constante preocupación por que todo saliera bien y por que nadie estuviera desprotegido, gracias a las dos por tan inolvidable viaje, esperamos veros en los próximos viajes. Y al resto igualmente gracias por tan grata compañía. Por cierto expliquen que esos 'caracteres' que estan al pie son para poner en la casilla de abajo, como soy algo lega en la materia me lo tuvo que explicar una amiga, ya que yo había escrito este comentario tres veces y claro no aparecia nunca.

  • D.SANCHEZ dijo el 09/11/2009:

    MEJOR RESUMEN NO SE PUEDE HACER DE UN VIAJE TAN GRATO, GRACIAS A LA BUENA REPRESENTACION QUE TUVIMOS ¡¡GRACIAS VIRGINIA !!

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