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13/11/2009
Conferencia
"Hace un siglo, 1909, otra encrucijada en la historia de España" por el doctor en Historia Emilio de Diego
Emilio de Diego comenzó diciendo que
quizás ahora estemos en una encrucijada como lo fue el año 1909. Ese
año fue muy complicado para nuestro país y 2009 también lo es. En 1909 hay un fallo sistémico general. Algo no funcionó bien en el
ejército, tampoco en la actuación de la corona. Confluyen el
antimilitarismo, la demagogia sobre el desastre del 98, el
anticlericalismo, los separatismos y un integrismo obrero. Todo ello
hace eclosión cuando se produce la semana trágica de Barcelona entre el
26 y el 31 de julio.
Emilio de Diego comenzó diciendo que quizás ahora estemos en una encrucijada como lo fue el año 1909. Ese año fue muy complicado para nuestro país y 2009 también lo es.
En 1909 hay un fallo sistémico general. Algo no funcionó bien en el ejército, tampoco en la actuación de la corona. Confluyen el antimilitarismo, la demagogia sobre el desastre del 98, el anticlericalismo, los separatismos y un integrismo obrero. Todo ello hace eclosión cuando se produce la semana trágica de Barcelona entre el 26 y el 31 de julio.
Ortega escribió en “El Imparcial” que la sociedad del 98 se encontró sin casa y sin techo. Hace falta que España produzca ciencia. Ser español es algo ridículo. Hay un estado de pesimismo en las élites que se traspasa al hombre de la calle. Gran descontento, pocas veces se ha visto más confusión.
Acaba la regencia y empieza el reinado de Alfonso XIII. Hay un periodo de insolidaridad, había que reformar el país y había que incrementar los impuestos pero la gente pensaba que mejor los impuestos los pagasen otros.
Se intenta encontrar a los culpables de la situación. Los políticos acusan a los militares, estos a aquellos. Los militares se sienten agredidos y empieza a crecer un militarismo fuerte. A la vez la sociedad civil ve a los militares como algo ajeno. Peor en las zonas de la periferia, en Cataluña ven a los militares como antinacionalistas
Entre marzo de 1899 y 1907 hubo 18 gobiernos. El gobierno de Maura dura dos años y nueve meses, se intenta una reforma electoral. Se intenta aprobar la ley de jurisdicciones por la que el ejército tendrá más poder, al margen de la constitución. La corona apoya esta ley.
Uno de los grandes problemas de España en este momento es el anticlericalismo. Hay un discurso laicista muy cerca del anticlericalismo. Se observa en todos los ámbitos y, incluso en la literatura, lo vemos en Clarín. Melquíades Álvarez tiene un discurso laicista. Hay ligas anticlericales en todo el país, en Gijón habrá una. La Anarquía estaba tratando de organizarse desde 1900.
Hay una enorme corrupción. Muchas asociaciones revolucionarias. Descontento social. Motín del pan de 1907.
Comienza la semana trágica de Barcelona. Hay una huelga general en julio y la noche del 26 al 27 se queman los primeros conventos, asaltos a cafés, estaciones, algún tren. Al gobernador civil, hombre de confianza de Maura sólo le preocupa el separatismo catalanista. Barcelona queda en manos de los revolucionarios, los soldados se niegan a disparar contra amigos y vecinos... A partir del jueves empiezan a llegar grandes contingentes de tropas y el sábado ya está prácticamente controlada la ciudad. Sigue un gran fracaso de la justicia. Se juzga sólo a unos pocos, los que levantaron las barricadas llevaron la peor parte. En los tribunales de guerra hubo más castigos. A Francisco Ferrer Guardia, masón, creador de la escuela laica, enemigo de la iglesia, le detiene el somatén, se le juzga como responsable y bajo la presión de la iglesia, las escuelas y los empresarios, le condenan a muerte, nadie pide su conmutación. Pero luego se organiza una campaña en toda Europa e incluso en Estados Unidos llamando a Maura asesino y considerando a Ferrer un mártir en un juego maniqueo.
Maura había llegado en un momento muy difícil. En el tratado franco español de 1904, a España le dan el Rif en Marruecos, los españoles no saben nada de los rifeños, creen que son moros malos a los que hay que civilizar. Los militares y los políticos deberían saber algo pero tampoco lo saben. Se empieza la explotación minera en el Rif de mala manera. Los marroquíes se sublevan en julio de 1909, hay más de cien muertos y hay que responder para defender Melilla. Comienza la guerra de África. Se mandan reservistas y los embarcan en Barcelona.
Todas las instituciones tuvieron la culpa. El pueblo que quemó los conventos también fue responsable. Hubo un fallo sistémico en las instituciones. Alfonso XII asustado, deja que se le pidan responsabilidades a Maura y permite que le echen. España no se recuperará hasta después de la guerra civil.
Podríamos hacer algunas reflexiones sobre la situación de 1909 y debatir sobre si hay algún paralelismo con 2009.
VIRGINIA ÁLVAREZ-BUYLLA
EMILIO DE DIEGO GARCÍA, es Licenciado en Geografía e Historia, Doctor en Historia Contemporánea y Doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, en la que obtuvo los premios extraordinarios de licenciatura de Doctorado y el premio nacional de terminación de estudios universitarios. Fue profesor en la Universidad de León y director de su Departamento de Historia Contemporánea. Pasó luego a la Universidad Complutense y a su vez fue profesor de la Escuela Diplomática. Ha impartido numerosos cursos de Doctorado y es autor de obras y trabajos sobre su especialidad de Historia Contemporánea. Así ha investigado y publicado acerca de las colonias hispano-antillanas y Filipinas y sobre Europa del Este y, especialmente el mundo balcánico, con trabajos como: “La desintegración de Yugoslavia”; “Los Balcanes, el polvorín de Europa”.
Por otra parte, ha escrito diversas monografías sobre la historia de la industria en España. Fue director de la revista “Historia Abierta” y otras muchas más reciben sus trabajos de carácter universitario y científico.
Ha formado parte de Tribunales y Jurados sobre Premios de Investigación Histórica y es Académico Correspondiente de la Real Academia Española de la Historia.
Habitualmente dirige cursos en Universidades de Verano: EL Escorial, Guadalajara y La Granda.
Cuenta en su haber con numerosas publicaciones.
En 1909 hay un fallo sistémico general. Algo no funcionó bien en el ejército, tampoco en la actuación de la corona. Confluyen el antimilitarismo, la demagogia sobre el desastre del 98, el anticlericalismo, los separatismos y un integrismo obrero. Todo ello hace eclosión cuando se produce la semana trágica de Barcelona entre el 26 y el 31 de julio.
Ortega escribió en “El Imparcial” que la sociedad del 98 se encontró sin casa y sin techo. Hace falta que España produzca ciencia. Ser español es algo ridículo. Hay un estado de pesimismo en las élites que se traspasa al hombre de la calle. Gran descontento, pocas veces se ha visto más confusión.
Acaba la regencia y empieza el reinado de Alfonso XIII. Hay un periodo de insolidaridad, había que reformar el país y había que incrementar los impuestos pero la gente pensaba que mejor los impuestos los pagasen otros.
Se intenta encontrar a los culpables de la situación. Los políticos acusan a los militares, estos a aquellos. Los militares se sienten agredidos y empieza a crecer un militarismo fuerte. A la vez la sociedad civil ve a los militares como algo ajeno. Peor en las zonas de la periferia, en Cataluña ven a los militares como antinacionalistas
Entre marzo de 1899 y 1907 hubo 18 gobiernos. El gobierno de Maura dura dos años y nueve meses, se intenta una reforma electoral. Se intenta aprobar la ley de jurisdicciones por la que el ejército tendrá más poder, al margen de la constitución. La corona apoya esta ley.
Uno de los grandes problemas de España en este momento es el anticlericalismo. Hay un discurso laicista muy cerca del anticlericalismo. Se observa en todos los ámbitos y, incluso en la literatura, lo vemos en Clarín. Melquíades Álvarez tiene un discurso laicista. Hay ligas anticlericales en todo el país, en Gijón habrá una. La Anarquía estaba tratando de organizarse desde 1900.
Hay una enorme corrupción. Muchas asociaciones revolucionarias. Descontento social. Motín del pan de 1907.

Comienza la semana trágica de Barcelona. Hay una huelga general en julio y la noche del 26 al 27 se queman los primeros conventos, asaltos a cafés, estaciones, algún tren. Al gobernador civil, hombre de confianza de Maura sólo le preocupa el separatismo catalanista. Barcelona queda en manos de los revolucionarios, los soldados se niegan a disparar contra amigos y vecinos... A partir del jueves empiezan a llegar grandes contingentes de tropas y el sábado ya está prácticamente controlada la ciudad. Sigue un gran fracaso de la justicia. Se juzga sólo a unos pocos, los que levantaron las barricadas llevaron la peor parte. En los tribunales de guerra hubo más castigos. A Francisco Ferrer Guardia, masón, creador de la escuela laica, enemigo de la iglesia, le detiene el somatén, se le juzga como responsable y bajo la presión de la iglesia, las escuelas y los empresarios, le condenan a muerte, nadie pide su conmutación. Pero luego se organiza una campaña en toda Europa e incluso en Estados Unidos llamando a Maura asesino y considerando a Ferrer un mártir en un juego maniqueo.
Maura había llegado en un momento muy difícil. En el tratado franco español de 1904, a España le dan el Rif en Marruecos, los españoles no saben nada de los rifeños, creen que son moros malos a los que hay que civilizar. Los militares y los políticos deberían saber algo pero tampoco lo saben. Se empieza la explotación minera en el Rif de mala manera. Los marroquíes se sublevan en julio de 1909, hay más de cien muertos y hay que responder para defender Melilla. Comienza la guerra de África. Se mandan reservistas y los embarcan en Barcelona.
Todas las instituciones tuvieron la culpa. El pueblo que quemó los conventos también fue responsable. Hubo un fallo sistémico en las instituciones. Alfonso XII asustado, deja que se le pidan responsabilidades a Maura y permite que le echen. España no se recuperará hasta después de la guerra civil.
Podríamos hacer algunas reflexiones sobre la situación de 1909 y debatir sobre si hay algún paralelismo con 2009.
VIRGINIA ÁLVAREZ-BUYLLA
EMILIO DE DIEGO GARCÍA, es Licenciado en Geografía e Historia, Doctor en Historia Contemporánea y Doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, en la que obtuvo los premios extraordinarios de licenciatura de Doctorado y el premio nacional de terminación de estudios universitarios. Fue profesor en la Universidad de León y director de su Departamento de Historia Contemporánea. Pasó luego a la Universidad Complutense y a su vez fue profesor de la Escuela Diplomática. Ha impartido numerosos cursos de Doctorado y es autor de obras y trabajos sobre su especialidad de Historia Contemporánea. Así ha investigado y publicado acerca de las colonias hispano-antillanas y Filipinas y sobre Europa del Este y, especialmente el mundo balcánico, con trabajos como: “La desintegración de Yugoslavia”; “Los Balcanes, el polvorín de Europa”.
Por otra parte, ha escrito diversas monografías sobre la historia de la industria en España. Fue director de la revista “Historia Abierta” y otras muchas más reciben sus trabajos de carácter universitario y científico.
Ha formado parte de Tribunales y Jurados sobre Premios de Investigación Histórica y es Académico Correspondiente de la Real Academia Española de la Historia.
Habitualmente dirige cursos en Universidades de Verano: EL Escorial, Guadalajara y La Granda.
Cuenta en su haber con numerosas publicaciones.





